El Gordo está celoso. Se enojó conmigo y hace tres días que no me habla. Solo abre la boca para comer y largar muy de vez en cuando un frío:- Tu pasado te condena!!.-
No entiendo a los hombres. Te torturan, te persiguen, te suplican que les cuentes hasta el más ínfimo detalle de tu vida y cuando abrís la boca, se ofenden, se sienten amenazados, te miran raro y hasta te sueltan un: …- No se como manejar todo lo que me enteré. ¡Dame un tiempo para asimilarlo!!
Si bien luchamos contra ella día a día, la incontinencia verbal es un flagelo que amenaza con romper la armonía de nuestra pareja cada vez que abrimos la boca.
Para mí no hay nada más lindo que poder charlar acurrucada en el sillón con el gordo, después de comer y tomando un buen tinto, pero a veces me dejo llevar por las confidencias (mías) y le cuento cosas que él no quiere ni debe saber.-
Vienen a mi mente momentos muy pero muy desagradables, como cuando se me escaparon (no sé si por el clima de confidencias o por el tinto), las veces que un entrevistado clavó su vista en mi pechuga o me invitaron a ir a un lugar más ‘cómodo’ o bien recuerdos de mi más temprana adolescencia y la remembranza de viejos (y cálidos) amores. Esos ‘deslices’ los pagué muy caros: un mes entero de favores culinarios (de la cocina, ojo) y otro tanto de favores sexuales (no lo acosé por dos meses y medio).-
En fin, en estos días que se me dio por abrir la bocota y el Gordo está asimilando algo que le dije y ya no me acuerdo que era, realicé un analisis exhaustivo de las cosas que no se le deben decir jamás a tu pareja en tren de confidencias, porque ese clima de intimidad, amigas, esa falsa confianza que nos transmiten es una farsa. Ningún hombre quiere que le digamos la verdad. Esta es una pequeña lista (escrita desde la experiencia) de las cosas que nunca pero nunca se le deben decir a tu Gordito:
1) Con cuántos hombres dormiste antes de conocerlo a él
Tiempo me llevó llegar a la conclusión de que el Gordi no es mi amigo y hasta donde él sabe -o quiere saber- esas partes jamás fueron tocadas por ningún otro sátiro degenerado asqueroso (Ja!! Ponele!!).
Hay que tener mucho cuidado con este tema en particular, porque él intentará hacerte caer en la trampa y convencerte de que no hay problema, que no le importa tu pasado y que entiende que tuviste una vida antes de él así que podés ser sincera. Mentira!!!
2) Que tu ex la tiene más grande que él.
Por alguna razón desconocida la afirmación de su ‘enorme’ virilidad es una necesidad patológica para los hombres. No importa el tiempo transcurrido desde la última relación pero inevitablemente la preguntita va a llegar.
3) Que se está quedando pelado.
4) Que ya no se le ve el ‘pajarito’ por la panza.
5) Que no soportas a tu suegra.
6) Que ‘eso’ que hace con tanto esmero te aburre mortalmente.
7) Que el sweater rayado que le regaló la hermana es ¡horrible!!!
La lista podría seguir hasta el infinito, (seguramente mas de una estará pensando en este momento un par…) y se me ocurren muchisimas otras cosas de las que no se debe hablar, que no tienen que ver con la sensibilidad del Gordo pero hay que ser cauteloso, por ejemplo, a la Presidenta no se le habla de las retenciones ni de los pobres, ni de la libertad de prensa, al Intendente no se le puede hablar de la deuda municipal ni de barrios que se hunden, ni de promesas electorales incumplidas porque monta en cólera y te llama 'Oportunista Politico'.
En fin, mi abuelita (Que Dios la tenga en la gloria y no la suelte), decia que cada hogar es un mundo... y cada Gordo tambien...








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